3 tipos de reformas ecológicas

Una reforma ecológica, supone en principio la sustitución de materiales de construcción tradicionales por unos menos perjudiciales para la salud y para el medio ambiente. Sin embargo, esto no es lo único a tener en cuenta en el momento de reformar, pues existen más opciones para contribuir de manera positiva a nuestro entorno.

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1. Utilización de materiales ecológicos y de bajo impacto para el medio ambiente

Una de las formas más comunes de realizar una reforma ecológica es a través del uso de materiales de construcción ecológicos y de bajo impacto para el medio ambiente, es decir, materiales biodegradables, reciclados y/o reciclables. Estos serían, por ejemplo, la madera, el bambú, el corcho, el vidrio reciclado, la tierra apisonada o las pinturas ecológicas, entre otros.

Además, otra manera de contribuir a la salud propia y a la del medio ambiente es por medio de la utilización de materiales naturales que estén, en la medida de lo posible, libres de sustancias químicas tóxicas. Un buen ejemplo de ésto sería el uso de sistemas de biofiltración para piscinas naturales donde el proceso de depuración del agua se realiza por medio de plantas y no de químicos. Así, convertimos nuestra vivienda en un lugar saludable y eficiente además de sostenible.

2. Diseño de espacios con el fin de aprovechar al máximo los recursos naturales

Otra muy buena manera de realizar reformas ecológicas es por medio del diseño de los espacios. Este tipo de reforma, utiliza la arquitectura para conseguir de forma natural el mayor aprovechamiento de los recursos naturales y así reducir al máximo el impacto que nuestra reforma pueda tener en el medio ambiente.

Se pueden adaptar los espacios para orientarlos de forma que se utilice naturalmente la luz solar, la vegetación y el viento para lograr la comodidad de la temperatura en el interior del hogar. De esta manera se contribuye a la salud del habitante, se disminuye la contaminación del medio ambiente y se reduce el consumo de energía artificial (aire acondicionado, calefacción, bombillas, etc.) y por ende el gasto económico del usuario.

3. Instalación de tejados ecológicos

Por último, otro modo de reformar ecológicamente una vivienda es mediante la instalación e integración de tejados con sistemas que permitan el aprovechamiento de la luz solar y/o la reutilización del agua pluvial.

Dentro de esta categoría se encuentran dos tipos: las tejas solares y los tejados vivientes. Por su lado, las tejas solares se instalan sobre el techo existente o sobre uno nuevo para aprovechar la energía solar a través del almacenamiento de ésta y su conexión directa al sistema eléctrico de la vivienda.

Por su parte, los tejados vivientes (techos con vegetación sobre un tejado tradicional) mantienen mayor tiempo el aire fresco dentro de la vivienda reduciendo el consumo de energía eléctrica. Además, los tejados vivos retienen el agua de lluvia manteniendola y aprovechándola en las plantas y evitando que vayan directamente a las alcantarillas.

En conclusión, existen varias opciones para reformar una vivienda teniendo en cuenta el impacto ecológico. Se puede optar por utilizar materiales naturales o de bajo impacto para el medio ambiente, diseñar los espacios para aprovechar los recursos naturales o instalar tejados ecológicos.

Algunas de estas reformas ecológicas suponen un aumento del presupuesto en comparación con las tradicionales, sin embargo, esto no deberá ser un impedimento para querer tratar nuestro hogar como un espacio vivo que interactúa con nosotros. Existen alternativas de financiación que nos ayudarán tener la vivienda ecológica que tanto queremos.